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Hace a penas unas cuantas semanas me
llegó un correo electrónico en el que
venía la noticia de que habían
asesinado a un niño de escasos 8 años
de edad, porque los vecinos o los que
lo atacaron lo vieron ‘raro’ y ellos
no toleran que en su barrio hubiera
gays compartiendo el mismo camino.
¡Hasta dónde hemos llegado!
Hay personas que prefieren que su hijo
sea un ladrón o que le sea infiel a su
esposa, pero jamás a un homosexual.
Para muchos el tener a un homosexual
en casa es cuestión de deshonra y
vergüenza y a costa de lo que sea
tratan de ‘curarlo’ –pues ellos creen
que es una enfermedad; algo realmente
ignorante—.
En mi caso, me da una rabia y coraje
feroz el saber que un hombre y una
mujer si pueden demostrar su amor en
público y nosotros, los homosexuales,
simplemente no, porque “¿qué van a
decir los vecinos, los amigos, los
tíos, abuelos, los compañeros de
trabajo, etcétera?”.
Es verdaderamente algo estúpido y
egoísta que crean que dos hombres no
puedan enamorarse, y mucho menos
formar un hogar, es un real letargo en
su forma de pensar.
Estoy convencido de que el homosexual
no busca la aceptación de nadie,
simplemente el respeto, como derecho y
obligación de todo ser humano,
aceptación no buscamos, porque nadie
es nadie para aprobar con quién “debemos”
de entablar una relación sentimental y
sexual, simplemente lo que necesitamos
de la sociedad es lo que merecemos por
ley humana: respeto.
El amor en pareja
El amor entre dos hombres existe, y yo
soy uno de esos millones de testigos
que habemos en todo el mundo. Y es ahí
cuando no solo el amor es el arma ante
estos conflictos cotidianos en
nuestro andar de la vida; también está
la tolerancia, el apoyo, la
comprensión y comunicación entre la
pareja homosexual.
El amor es lo más valioso que puede
sentir el ser humano; es el que nos
hace vencer muchos obstáculos. Pero
también la TOLERANCIA cuando uno de
los dos no se ha decidido a salir del
‘clóset’ (aunque podríamos hacer en
ciertas contradicciones, porque cómo
nos daría gusto el saber que no
tenemos que escondernos de los demás
porque no lo saben).
Asimismo, el APOYO para que la
relación siempre esté en equilibrio y
ambos sepan que pueden contar uno con
el otro.
De igual manera, la COMPRENSIÓN funge
como un papel importantísimo dentro de
la relación, pues las vidas no siempre
son similares (aunque tengamos
compatibilidad); todos nos
desenvolvemos de distinta forma y es
ahí donde la comprensión nos hace
estar más en confianza, más tolerantes
con nosotros mismos y con el hombre
que amamos.
Y la COMUNICACIÓN, como pieza
fundamental dentro de cualquier
relación sentimental de pareja. Con
ella se evitaran muchos malos
entendidos que pudieran surgir en
determinado momento. El mantener una
buena comunicación hace que todo fluya
de una forma más sencilla; además que
nos prepara para imprevistos que
pudieran llegar a poner a temblar la
relación.
Yo soy fiel demandante de que el AMOR
no está en el corazón, está más allá
de lo que nosotros pudiéramos pensar.
Sin embargo, hay piezas sueltas dentro
de éste rompecabezas de nuestra vida
que hay que ir armando.
El amor es más allá de lo que uno
mismo pudiera entender. Las cosas
suelen pasar por algo —así lo he
creído últimamente—, las lecciones de
vida nos demuestran a cada momento que
necesitamos aprender de nuestros
errores y, también, de nuestros
aciertos, para así poder entender lo
que se avecina después. Porque muchas
de las veces creemos que estamos
enamorados y ponemos TODO de nuestra
parte para que después te digan “creo
que esto no va a funcionar”. Y
todo lo contrario, cuando tenemos al
hombre de nuestros sueños a nuestro
alcance, ni nos damos cuenta.
Lo más importante, es que analicemos
lo que tenemos para que así podamos
valorar cada una de esas cosas que
vivimos al lado de nuestra pareja. No
por el hecho de decir que ya son
pareja se alimenta la relación. Día a
día hay que nutrirla. Finalmente,
nadie nos asegura que estará ahí
siempre.
Un aniversario de amor
Desde éste rincón literario envío un
enorme cúmulo de besos y abrazos a
Alejandro (el hombre que forma parte
de mi vida). Hace un par de días
cumplimos 4 años de relación en
pareja. Y digo que no es fácil, porque
expresar lo contrario sería mentir.
Pues como somos los arquitectos de
nuestro destino, el formar una pareja
necesita cimientos que se van
construyendo día con día.
A veces esos cimientos son un tanto
difíciles, pero siempre es bajo la
batuta de la perseverancia, y sobre
todo, del amor. Muchas felicidades, mi
amor. Éste aniversario fue hondamente
distinto a todos los demás que hemos
pasado juntos.

IMPORTANTE: Copyright © 2008 Israel
Mendoza Torres. La columna ‘Cardinal’,
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‘Cardinal’, están resguardados bajo
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total sin autorización por escrito de
su autor.
©
La vida no es más que el fruto de lo
que vamos construyendo. No hagamos lo
que no queremos que un día nos hagan a
nosotros; porque el tiempo es sabio y
pone todo en su lugar, tarde o
temprano. . . No hagamos sexo por el
simple hecho de hacerlo; porque las
enfermedades serán la peor
consecuencia… La mejor arma contra la
ignorancia es la lectura; aprendamos a
leer más para ampliar nuevos
horizontes en nuestra mente…

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¡Hasta la próxima!
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