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Nancy García González (NGG).-
Sí, y esa es una situación recurrente.
Siempre que no hayas sido testigo
presencial de un hecho, existe la duda
de si la descripción que escuchas es
100% real.
Por eso, siempre le insistía al
protagonista que yo quería escribir su
historia, no sus fantasías, y aunque
me juraba que todo era cierto, yo
verificaba las grabaciones que le
hacía con los médicos que me
mencionaba, la mamá, etc.
Para ser del todo sincera, lo que no
verifiqué fueron sus relaciones
sexuales… Por eso, el libro es casi un
testimonio.
IMT.-
Lázaro, como es el nombre de pila del
personaje en cuestión, asumió siempre
que era Roxana; una mujer y no un
hombre… ¿en qué momento la lucha que
tuviste desde adentro de ti misma (con
tus valores y la realidad que estabas
mirando en ese momento) se tornó
favorecedora hacía Roxana?
NGG.-
Partamos de que yo no sabía qué era un
transexual hasta que conocí a Lázaro.
Escucharlo a él transformó
completamente mis arraigados conceptos
de que sólo existían dos categorías
para definir la sexualidad:
heterosexuales y homosexuales. A
partir de la complicada asimilación de
lo que representaba un transexual,
acepté conscientemente a Roxana.
IMT.-
¿Cómo fue el trabajo con éste
personaje? Porque, supongo que no fue
labor cómoda que Lázaro (o Roxana) te
detallara su vida; finalmente eras una
extraña para ella.
NGG.-
Al principio fue complejo, pues debido
a las decepciones recibidas, temía
depositar su confianza en mí y que yo
la traicionara también, pero esto
cambió cuando se sintió plenamente
aceptada y respetada, cuando
comprendió que divulgar su vida era
importante para acabar con la
ignorancia existente entre la
población sobre este trastorno
psicosexual.
IMT.-
Roxana es un personaje real que ha
tenido que trabajar para cumplir su
más grande sueño: ser una mujer. ¿Su
vida se volvía sólo en esa meta, o
cuáles eran las expectativas que tenía
ante la vida?
NGG.-
La prioridad máxima de cualquier
persona es definirse a sí misma. A los
que, por suerte, no enfrentamos esa
terrible situación, nos es difícil
entenderlo. Cuando esa crucial
definición no existe, lo demás se le
subordina.
Roxana quería ser bailarina, quería
ser cantante, pero su carné de
identidad decía que era Lázaro, por
tanto, o lo hacía como hombre, o no
podía hacerlo, y para ella era
imposible hacerlo como hombre.
Mientras socialmente tu definición es
ambigua, las expectativas no cuentan.
IMT.-
La historia que has escrito ha sido
descrita como novela testimonial,
aunque también emites información de
interés. ¿Cómo es la vida de un hombre
que quiere deshacerse de su cuerpo
porque se sabe mujer?
NGG.-
Sólo puedo responderte por referencia,
pero es una vida extremadamente dura.
Tienes que meterte en la piel de quien
lo sufre, y aún así, conseguirás tener
una ligera percepción.
Un transexual vive como un pez fuera
del agua, siempre se siente fuera de
contexto, porque la primera
incongruencia está precisamente en él.
Por eso, los transexuales están
convencidos de que la solución
definitiva radica en lograr la armonía
entre su cuerpo y su cerebro mediante
la cirugía de reasignación.
IMT.-
Cuba es inmensamente arraigada a sus
costumbres, pero también a los
prejuicios que conllevan éstos. ¿Se
habla de asesinatos en aquella entidad
debido a conductas transexuales, o se
mantienen bajo el resguardo del
silencio inducido?
NGG.-
No poseo las estadísticas de los
asesinatos en Cuba, pero no conozco de
algún transexual asesinado. En el caso
específico de ellos, la mayoría de las
situaciones desagradables que
enfrentan se deben a que son
confundidos con travestis, lo cual
inspira poco respeto en la sociedad a
pesar de que cada quien debería ser
libre de proyectar su imagen en la
forma que más le agrade hacerlo.
Los prejuicios en Cuba al respecto,
son similares a los de cualquier país
del área geográfica.
IMT.-
Lázaro, en tu novela testimonial es
descrito como un hombre asumiéndose
como mujer (incluyendo su vestuario),
en espera de la tan ansiada operación,
que trabaja de ayudante doméstica, y
¿los estudios? ¿La mayoría es así?
Porque algunos los mantiene la
familia, como bien lo mencionas.
NGG.-
La Constitución cubana plantea que
todos los ciudadanos tienen derecho a
la educación gratuita, sin
distinciones.
Son las incongruencias de género
inherentes a los transexuales, las que
dificultan que se integren normalmente
dentro de los colectivos escolares y
generan el rechazo que provoca la
homofobia.
El caso de Roxana que no concluyó sus
estudios es el más característico,
pero existen excepciones.
IMT.-
¿Qué ha sido de Roxana, cómo vive, qué
hace?
NGG.-
Actualmente, Roxana vive con su mamá y
trabaja en una sala cinematográfica
atendiendo al público.
IMT.-
¿En dónde ha sido publicado el libro?
NGG.-
En Santo Domingo, República
Dominicana, donde resido actualmente,
pero fue escrito en su totalidad en
Cuba y no le cambié ni una letra, sólo
le agregué las notas necesarias para
esclarecer los modismos cubanos.
IMT.-
¿Fue difícil que la editorial apoyara
tu historia?
NGG.-
No. La editorial publica lo que le
paguen, independientemente de la
temática.
IMT.-
¿Para cuándo lo tendremos en México?
NGG.-
Para mí sería un gran privilegio que
el libro se comercializara en México.
Yo tengo la mejor voluntad de hacerlo,
pero no es suficiente para lograrlo.
Necesito la voluntad de los mexicanos
también, así que espero contar pronto
con una distribuidora que me facilite
la negociación allá.
Quisiera agregar, que el valor
principal de mi libro, y esa fue la
intención que me motivó a escribirlo
es, a través de la información
científica y testimonial que en él se
brinda, despertar la conciencia,
acabar con la ignorancia sobre un tema
tan triste y traumatizante, y
demostrar que la transexualidad es un
trastorno sicosexual que se padece y
no un modo de vida elegido
arbitrariamente.
Por eso, a partir de ese dato, los
convoco a que reflexionen como yo:
piense que usted podría haber sido el
protagonista de este libro, o alguno
de sus hijos, o cualquiera de sus
seres queridos.
Aunque reconozco que mi aporte es
mínimo en comparación con lo que falta
por hacer para paliar la angustia de
estas personas, me siento muy feliz
con los resultados obtenidos entre los
lectores, ya que admiten haber
ampliado sus conocimientos sobre las
conductas sexuales y cambiado sus
erróneas percepciones después de la
lectura. Varios, hasta me han
confesado sentirse culpables porque
ahora reconocen que fueron injustos
alguna vez.
Agradezco a todos los que leen este
libro porque contribuyen a mejorar la
vida de quienes padecen una de las
discriminaciones más indignas.
Muchas gracias.
IMT.-
Gracias a ti. Muchísimos ramilletes de
éxito en tus próximos proyectos y en
tu vida. Dios te bendiga.

IMPORTANTE: Copyright © 2008 Israel
Mendoza Torres. La columna ‘Cardinal’,
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total sin autorización por escrito de
su autor.
©
La vida no es más que el fruto de lo
que vamos construyendo. No hagamos lo
que no queremos que un día nos hagan a
nosotros; porque el tiempo es sabio y
pone todo en su lugar, tarde o
temprano. . . No hagamos sexo por el
simple hecho de hacerlo; porque las
enfermedades serán la peor
consecuencia… La mejor arma contra la
ignorancia es la lectura; aprendamos a
leer más para ampliar nuevos
horizontes en nuestra mente…

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